
El pasado 30 de octubre tuve la posibilidad de asistir al Pepsi Music y disfrutar del recital de “The Prodigy”.
La noche era casi perfecta, estaba nublando y caluroso, pero el viento fresco devolvía el aliento a los presentes, que amuchados bailábamos al ritmo del electro-metal.
La puesta era increíble, las luces, el escenario, la pasarela, la selección de temas y las dos pantallas gigantes a los costados permitían estar en cada detalle.
Mientras “The Prodigy” tocaba y ponía lo mejor de sí en el escenario, me resulto llamativo la cantidad de cámaras y celulares que los filman; sus operadores miraban el recital a través de ellas y muchos otros a través de las pantallas gigantes, que censuraban el “vivo” con impecables cambios de planos y montajes.
Los medios de comunicación, en una sociedad mediatizada como la nuestra, sirven como filtros o mediación de significados. Todo pasa por ellos. Las pantallas, como la de los celulares, la televisión, las computadoras, etc, constituyen el nexo entre el acontecimiento, su consumo y su significación.
El viernes muchos consumieron música, no pudieron deleitarse. Es lamentable que en la actualidad el cuerpo del artista solo se revalore a través de la pantalla. “The Prodigy” se desarmaba en el escenario y muy pocos supieron disfrutarlos. VM
La noche era casi perfecta, estaba nublando y caluroso, pero el viento fresco devolvía el aliento a los presentes, que amuchados bailábamos al ritmo del electro-metal.
La puesta era increíble, las luces, el escenario, la pasarela, la selección de temas y las dos pantallas gigantes a los costados permitían estar en cada detalle.
Mientras “The Prodigy” tocaba y ponía lo mejor de sí en el escenario, me resulto llamativo la cantidad de cámaras y celulares que los filman; sus operadores miraban el recital a través de ellas y muchos otros a través de las pantallas gigantes, que censuraban el “vivo” con impecables cambios de planos y montajes.
Los medios de comunicación, en una sociedad mediatizada como la nuestra, sirven como filtros o mediación de significados. Todo pasa por ellos. Las pantallas, como la de los celulares, la televisión, las computadoras, etc, constituyen el nexo entre el acontecimiento, su consumo y su significación.
El viernes muchos consumieron música, no pudieron deleitarse. Es lamentable que en la actualidad el cuerpo del artista solo se revalore a través de la pantalla. “The Prodigy” se desarmaba en el escenario y muy pocos supieron disfrutarlos. VM

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