jueves, 6 de agosto de 2009

La maquina - Testimonio

Muchos jovenes de clase media-baja trabajan en los call centers. La mayoría de ellos son estudiantes y creen que pueden estudiar de ésta manera más comodamente. ¿Pero que pasa cuando el cuerpo abandona su condición humana y pasa a formar parte de la maquina? ¿que pasa con las estructuras, la burocracía, la persecución y el autoritarismo en las empresas? ¿hasta que punto influyen en la vida privada del hombre moderno?

Testimonio
Me encontraba trabajando en el call center de un banco. El trabajo era agotador, mecánico y alienante. No importa nada más que la productividad, como si uno fuera un cuenta kilómetros. Todo lo que hacia se media con parámetros matemáticamente absurdos.
Desde hacía un tiempo escribía durante la jornada laboral para abstraerme de toda esa mierda. Mi cabeza iba a explotar.Cuando comencé a buscar trabajo, antes de entrar en ese lugar, me decían "la industria financiera es lo peor que hay, se arrancan los ojos por unos pocos pesos".
Lamento no haberlos escuchado.
Por lo general cada uno cuidaba su culito, no les importa cagarte para obtener un mejor puesto, eran/son trepadores, lameortos y muy superficiales (hay excepciones claro).También estaban aquellos que, como la jornada estaba súper inflada, para que no los vean ociosos, inventaban trabajos. Simulaban trabajar, cuando en realidad solo estaban leyendo Intranet, Internet, o algún archivo de Word.
En ese momento tenía un supervisor/coordinador, que desde que le reclame el pago de mis horas extras me miraba con desconfianza y me controlan todo el tiempo (a todos en verdad). Llego a llamarme "victima" por quejarme por sus abusos de poder y sus tratos. Gritaba como nena mala y estaba tan tensionado que se movía como un muñeco articulado.
Mi supervisor “La Cuca”, pasaba el día hablando mal de su jefa. Con nosotros se mostraba amistoso y "buena onda"… tratando de disimular su condición de garca natural. Como no podía manejar al grupo, intentaba fraccionarlo, asi que era el porta voz de todos los chismes del sector.
Sé por allegados, que en una capacitación de liderazgo hablo sobre mi, de mi ideología, de lo dificil que era para él trabajar conmigo, y hasta frente a la capacitadora simulo hablarme.
Tenía la costumbre de contarme todo lo que los demás decian o creía de mi. Los demás a los que llamaba "amigos".
La “Cuca” caminaba sin hacer ruido. Acostumbraba a pasar detrás de nosotros para leer lo que escribiamos o leíamos. Era lógicamente un ñoqui, uno más del montón. Una vez lo pesque leyendo un mail que estaba redactando. Le escribí en letras enormes "¿POR QUE LEES TODO LO QUE ESCRIBO? ¿NO TENES NADA QUE HACER QUE ESTAR ESPIANDONOS TODO EL TIEMPO?" Vi su cara de asombro por el vidrio del escritorio. Huyo naturalmente. Ese ñoqui decidía nuestra continuidad en la empresa.
Sobre la Jefa… estaba cada día más fálica y loca… las mujeres, en general son muy malas jefas… porque se suben al pony de poder y el autoritarismo con facilidad… creen que tienen el don y la autoridad suficiente para maltratar a sus empleados… pero en ocasiones se les va de las manos… Esta Jefa, en particular, tenía denuncias por persecución laboral, porque descubrieron que mandaba a seguir a sus empleados al termino del día.
En fin… mientras estaba trabajando mecánicamente, entre llamado y llamado, redactaba estas líneas y pensaba en el amor. Seguramente esta mecanización a la que llegamos en el trabajo, hizo que nos volvieramos mecánicos para afrontas las relaciones humanas. Esta finitud de la que somos conscientes hace que deseemos vivir el ahora, sin importar mañana… que tengamos sexo sin tomarnos el tiempo de disfrutar de las caricias, reduciendo la sexualidad al bombeo, recortando el cuerpo como una porno… no lo digo de romántica… lejos estoy de pensar que el sexo se disfruta solo con amor. Lo pienso también porque hace mucho que no me enamoro de un chico/bestia… * VM

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